El Internet de las Cosas

IoT

Autor: MSc. Yolagny Díaz Bermúdez / yolagny.diaz@mtz.jovenclub.cu

IoTEl hombre, cumpliendo con la máxima de «si lo imagino lo puedo hacer», ha avanzado a pasos agigantados en el desarrollo de nuevas tecnologías en función de mejorar sus condiciones de vida. En este sentido su comunicación e independencia han sido motores impulsores de la mayor parte de dichos logros.

Nuestro vistazo de hoy estará dedicado al Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés, Internet of Things), uno de esos logros primero soñados y luego, poco a poco, llevados a la realidad.

El llamado IoT parece estar predestinado a cambiar por completo el escenario socioeconómico tal y como hoy lo conocemos. A destacar los dispositivos de domótica, utilizados para controlar luces, termostatos, etc. También los llamados dispositivos «ponibles» o «weareables», referidos a los objetos y ropa de diario. O los «Quantified Self», diseñados para llevarlos regularmente por personas que quieren grabar información sobre sus propios hábitos y estilos de vida.

Cada vez con mayor frecuencia escuchamos hablar sobre casas inteligentes que, mediante una serie de sensores y procesadores, logran automatizar el control de las ventanas, la temperatura del hogar, las luces, etc.

Se mencionan además frigoríficos que se autoabastecerán, «medirán» los alimentos restantes en su interior y «realizarán» la orden al proveedor de los elementos agotados.

Términos como «dispositivos wearables» (productos que incorporan un microprocesador y que se usa a diario como parte del ser humano) ya forman parte del mercado. Estos medios interactúan de forma continua con el usuario y con otros dispositivos con la finalidad de realizar alguna función concreta. Ejemplo de ellos son los relojes inteligentes o smartwatchs, zapatillas de deportes con GPS incorporado, pulseras que controlan el estado de salud y actúan en función del resultado leído, etc.

Al analizar el alcance del IoT en el futuro, no muy lejano, se observa la posibilidad de lograr abarcar terrenos más amplios como la seguridad nacional o las empresas, la trascendencia y las posibilidades son aún mayores. Por ejemplo: huertos automatizados, alumbrados inteligentes, supervisión de máquinas, pero… ¿qué se puede decir de la seguridad de los dispositivos que integran el IoT?

Al respecto, las empresas y compañías productoras de dicha tecnología argumenta que a dichos dispositivos se les realiza un proceso de prueba en el cual pueden simular cualquier cosa en un entorno virtual, desde un automóvil sin conductor hasta una pastilla inteligente que se pueda ingerir, a fin de comprender cualquier situación posible y novedosa antes de utilizar los productos en la vida real. Sin embargo, aunque se demuestre que un dispositivo IoT no comete errores, ¿podemos estar realmente seguros de que no existen otros riesgos? (3DS Dassault Systemes)

El hecho de disfrutar de una vida más segura y saludable suena muy bien; pero, como ya sabemos, los sistemas informáticos se pueden piratear. Cuando los hackers consiguen sortear un software antivirus, pueden sembrar el caos en nuestros equipos informáticos y dispositivos móviles: acceder a cuentas bancarias, robar información y sobornar a personas. No obstante, ninguna de estas actividades supone un peligro de muerte. ¿Qué sucedería si, en el futuro, los hackers pudieran acceder al sistema de suministro de medicamentos integrado en nuestra piel e inyectarnos una dosis letal? ¿O si se hicieran con el control del timón de nuestro automóvil mientras circulamos a gran velocidad?

Según 3DS, algunos marcapasos, bombas informatizadas de insulina, desfibriladores, monitores de bebés, cámaras web ya se han pirateado. En la mayoría de los casos, no han sido más que demostraciones públicas de las habilidades de los hackers, no delitos reales. No obstante, son la prueba irrefutable de que se puede hacer.

En 2020, el número de objetos conectados a  Internet será de más de 26.000 millones (excluyendo computadoras, tablets y  Smartphone), cerca de 30 veces los objetos conectados en 2009, según estudios realizados  por la consultora Gartner (Gartner, 2013)

No obstante a todas nuestras dudas actuales, El Internet de las cosas (IoT)  se presenta como un nuevo paradigma que parece predestinado a cambiar por completo el escenario socioeconómico tal y como hoy lo conocemos.

Estas nuevas tecnologías están permitiendo la obtención de mayores cantidades de información, e incluso la obtención de datos sobre elementos de los que antes ni tan siquiera se podía pensar que fuera posible o que se pudiera influir.

Sería algo maravilloso si el desarrollo de la seguridad de dichos dispositivos viajara a la misma velocidad que su producción y puesta en práctica para así eliminar o disminuir al mínimo posibles los accidentes a los que se expondría el ser humano como ente social al utilizarlos.

Referencia bibliográfica

3DS Dassault Systemes. ¿Cuál es el futuro del Internet de las cosas?  Recuperado el 2 de marzo de 2017, de https://www.3ds.com/es/historias/como-influye-la-tecnologia-en-el-futuro/el-internet-de-las-cosas/

Gartner, (2013), Gartner Says Personal Worlds and the Internet of Everything Are Colliding to Create New Markets. Recuperado el 10 de marzo de 2017, de http://www.gartner.com/newsroom/id/2621015

ITU NEWS, (2015), [Imagen] IoT.jpg, Recuperado el 02 de marzo de 2017, de https://itunews.itu.int/fr/4459-LInternet-des-objets-Machines-entreprises-individus-tout.note.aspx

Palazuelos, F., (2015), El gran problema del Internet de las Cosas, Recuperado el 02 de marzo de 2017, de https://hipertextual.com/2015/09/el-gran-problema-del-internet-de-las-cosas

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