El cibertexto. Un abordaje necesario

Cibertexto

The cybertext. A necessary approach

Autor: Lic. Grether Acosta Savón / grether@gtm.jovenclub.cu

Resumen: En los momentos actuales tanto el papel como el lienzo han dejado de ser los soportes por excelencia y el texto y las imágenes han migrado a las pantallas, también se ha producido un cambio en los contenidos pues la edición digital permite la confluencia de diversas morfologías: imagen, texto, audio, vídeo, etc., y surgen nuevos contenidos híbridos capaces de conjugar texto, imágenes fijas y en movimiento e infografías interactivas. Saber redactar esta nueva forma de presentar la información nombrada cibertexto es imprescindible ya que el desarrollo científico y técnico trae consigo que muchos conocimientos se conviertan en obsoletos, por lo que al comenzar a aplicar los conocimientos adquiridos se empieza a necesitar de otros elementos más profundos; actualizarlos y complementarlos es una necesidad constante para muchos profesionales, sobre todo al enfrentarse a estos nuevos medios.

Palabras claves: Multimedia, interactividad, hipertexto, cibertexto

Abstract: At present, both the paper and the canvas have ceased to be the supports by excellence and the text and images have migrated to the screens, there has also been a change in the contents as the digital edition allows the confluence of different morphologies: image, text, audio, video, etc. and new hybrid contents that can combine text, still and moving images and interactive infographics arise. Knowing how to write this new way of presenting the information named cibertext is essential since the scientific and technical development brings with it that many knowledge becomes obsolete, so when you begin to apply the acquired knowledge you begin to need other deeper elements; Updating and complementing them is a constant need for many professionals, especially when facing these new media.

Keywords: interactivity, hypertext, cybertext

Introducción

Fig. 1. Creación de cibertexto.
Fig. 1. Creación de cibertexto.

El arribo de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y la pronta aceptación de estas en la vida social ha ampliado el alcance comunicativo, volviéndose un recurso cotidiano de intercambio de información. Los profundos cambios ocurridos en el campo de las comunicaciones debido a la convergencia de tecnologías informáticas han revolucionado las formas de producción, difusión y de recepción de la información. Estos cambios del proceso comunicativo soportado en las TIC, encuentran para su desarrollo, entre otros, los servicios de Internet como los sitios, blog y la web 2.0.

Las formas y códigos comunicológicas en Internet cambian notablemente, poseyendo particularidades que hay que conocer y emplear efectivamente; un ejemplo de ello es el Cibertexto entendido según la autora de este artículo como el discurso generado para la Web en el que confluyen el texto, la imagen, el sonido, la infografía; elementos que se articulan para dar paso a una unidad con sentido completo, no lineal, estructurada con enlaces y que posee una marcada esencia social al ser completada por el propio usuario/lector quien busca la información a la medida de sus necesidades e intereses.

Dimensiones del cibertexto: el cibertexto como categoría social que tiene lugar en el ciberespacio posee sus peculiaridades. Todos los autores analizados para esta investigación parecen estar de acuerdo en que son tres las características del cibertexto: la multimedialidad, la hipertextualidad y la interactividad.

Díaz Noci describe a la multimedialidad como la capacidad de procesar y difundir mensajes que integran diversos códigos lingüísticos -textuales, visuales y sonoros- y gozan de unidad comunicativa; así como el texto goza de coherencia y cohesión relacionando sus elementos gramaticales como una unidad de sentido, así también en la multimedialidad se integran todos los nodos visuales, sonoros, o de otro tipo en una unidad de sentido completo y dado en situación comunicativa concreta coincidiendo con otras de las características del texto, la situacionalidad.

Texto, imagen, sonido, infografía se articulan para crear una unidad de contenido, de transmisión de información que para nada es lineal pues esta integración le aporta movilidad, rapidez y profundidad al mensaje que es recibido por el receptor de varias formas; se evidencia en esta dimensión la retórica del lenguaje pues estos elementos se convierten en signos eficaces de transmisión siempre que sean adecuadamente utilizados.

El segundo gran ingrediente de la escritura en los entornos digitales es la interactividad. Noci aborda la interactividad como la posibilidad de que todos los interlocutores interaccionen con el medio y entre sí. Los cibertextos no tienen una carga autorial tan fuerte como los textos, se recupera la dimensión participativa, por lo que el paradigma basado en el emisor y el receptor ha de sufrir un serio reajuste. La interactividad es el principal rasgo que subvierte la inmutable distinción entre autor y lector, ya que se supone que, en teoría, el hipertexto permite a este último adquirir una dimensión igualmente autorial, puesto que participa en mayor o menor medida de decisiones que afectan al resultado final del discurso.  (Noci, Hipertexto y redacción periodística. ¿Un nuevo concepto de investigación?, 2004)

El emisor del cibertexto tiene la misión de proponer varios caminos en la información, en el contenido que propone, para nada es él quien tiene la última palabra, es el receptor quien escoge su propio camino a recorrer, quien define que creer y qué no e incluso quien aporta en buena medida parte del contenido para completar la información; la comunicación se convierte en un diálogo entre emisor y receptor, hasta el punto de diluirse dichos roles de forma constante siendo el cibertexto la materia prima fundamental para este diálogo en la red.

Otra de las características esenciales del cibertexto es la hipertextualidad; dentro de la categoría texto se menciona como una de las formas de presentación de la transtextualidad, pero entendida como las versiones de una misma historia, esta peculiaridad también puede hallar cierta semejanza con la intertextualidad al referirse a la presencia de un texto dentro de otro.

Dos son los elementos básicos del hipertexto: los nodos y enlaces o hipervínculos.

  • Nodo: mínima con significado en un hipertexto, suele ser una página, pero también puede ser una parte de esta.
  • Enlace: que interconectan nodos al vincular segmentos, Elemento diferencial del sistema hipertextual.

Presentación de la información

Una nueva manera de organizar y presentar la información es sin duda la mayor aportación del hipertexto a la navegación en la web. Contra lo que se padecía anteriormente, ahora no hay límites de espacio para presentar y contener la información que esté disponible para el usuario. La organización de los datos en una red de nodos interconectados mediante enlaces o hipervínculos permite la profundización casi infinita.

Es imprescindible para toda persona que redacte o genere contenido para la Web el entender las características del cibertexto, pues la visión lineal del texto escrito evoluciona en un espacio donde la información cuenta con una multiplicidad de formas en la que puede presentarse logrando varios sentidos o caminos en su construcción y decodificación. Para ello se necesita de emisores (redactores, comunicadores, todo aquel que genere contenido para Internet) que conozcan las herramientas básicas no solo para la redacción de textos, sino para la toma y trabajo de imágenes, vídeos, sonido, además de saber organizar la información de tal modo que presente varios caminos lógicos para que el receptor (usuario de la web, navegante, hiperlector) construya la información a su medida convirtiéndose en co-creador del cibertexto y a la vez del conocimiento.

La redacción del cibertexto. ¿Cómo debe hacerse?

La construcción del cibertexto se hace más compleja pues se consideran parte del texto elementos multimediales que lo completan, se crean además mapas mentales para la utilización del hipertexto, pensar cómo disponer enlaces e hipervínculos, disponer la información según niveles de profundidad, en fin, redactar en función del contexto para el que se escribe.

Para construir cibertextos de forma eficiente hay que pensar en cómo los usuarios se comportan en línea, según Jakob Nielsen por economía de tiempo el usuario se limita a hojear la página por encima, es decir, el usuario realiza un rápido barrido visual de cada página buscando elementos que llamen su atención por lo que se debe escribir para el barrido visual y se deben hacer resaltar los elementos más representativos utilizando distintos métodos. (Rafael, s.f.):

  • Palabras resaltadas mediante negrita y cambios de color o de tamaño. En este sentido los hipervínculos actúan como elementos de atracción visual pues se destacan del resto del texto.
  • Listas de elementos con viñetas o numeradas.
  • Títulos de sección y titulares breves intercalados

Brevedad y sencillez

Nielsen recomienda usar menos del 50% del texto usado habitualmente en una publicación escrita. Los usuarios se aburren con los textos largos. Los párrafos deben ser cortos, de dos o tres frases únicamente y muy directos en su estilo. En textos largos se debe dividir y agrupar el contenido en partes significativas, con sus respectivos títulos descriptivos para mostrarlos en distintas páginas. Cada página se enlaza entonces con el índice principal del artículo para permitir el acceso directo a la misma.

En esto coincide Díaz Noci al plantear que parece meridianamente claro que los textos que se producen para Internet deben ser más cortos (se habla de unas 25 líneas como máximo), si bien es posible, mediante el hipertexto, trocear una información mayor, y ofrecer la posibilidad de profundizar a voluntad del usuario. Por tanto, más que de longitud de los textos habría que hablar de profundidad de los mismos. Ahora, si en el ciberespacio las informaciones no tienen por qué ser largas, sino profundas, compuestas por informaciones interrelacionadas cuyo sendero de recuperación y niveles debe ser establecido por el propio usuario mediante la utilización del hipertexto, eso no debería ser un problema. Lo es si desde el primer nivel el usuario desconoce no ya cuál es la longitud, sino la profundidad que se le ofrece. En definitiva, el usuario debería contar desde el comienzo con un «mapa» lo suficientemente claro como para permitirle saber hasta dónde puede llegar en su navegación a través de ese discurso digital.

Estilo de pirámide invertida

Nielsen exhorta a la utilización de este estilo; la idea principal o conclusión del texto debe escribirse al principio del mismo para lograr interesar al usuario en la lectura del mismo. Después se debe continuar con los razonamientos generales que sustentan el argumento. Para terminar, se pueden ofrecer enlaces a otras páginas donde se ofrecen más detalles como tablas de datos, resultados concretos o informaciones previas. De esta manera se asegura que el lector retenga lo más importante de la argumentación aunque no llegue a leer hasta el final del artículo o de la página.

Por otra parte Alicia Centelles en su artículo «Cómo escribir para Internet» plantea que el lenguaje de la Web debe ser lo más conversacional posible. No se trata de exponer una tesis, sino de establecer la empatía adecuada con el navegante.

Podemos redactar de forma que el lector se pierda en lo que queremos decir. La claridad, el manejo adecuado de las incidentales y una sintaxis lineal serán herramientas infaltables en nuestro quehacer en la Web.

La brevedad, pero siempre con contenido, es otro factor que debemos tener en cuenta, sin olvidar además que debemos explicar sin fatigar. Debemos huir de los siguientes «vicios»: exceso de sustantivos y adjetivos, las frases negativas (si se emplean, debe estar acompañada de frases afirmativas) y las expresiones ambiguas. También será útil reducir los desplazamientos en pantalla a lo indispensable, y conformar los textos en párrafos nunca largos. Todo esto contribuirá a que nuestra presencia en el cambiante y siempre atractivo mundo de Internet sea realmente efectiva. (Centelles, 2018)

En la web debemos redactar información interesante, útil, accesible, atrayente. Textos cortos, una idea por párrafo, frases breves y concisas, que respondan a la estructura sujeto-verbo-predicado, para que favorezcan la comprensión del mensaje informativo por parte del receptor. Titulares informativos, claros y directos. Utilizar la negrita y el destacado para hacer sobresalir las partes más importantes. Los textos en negrita o destacados (cursiva) deben contener la esencia del total. Estilo de pirámide invertida. La idea principal o conclusión del texto debe escribirse al principio del mismo para lograr interesar al usuario en la lectura de éste. Después se debe continuar con los razonamientos generales que sustentan el argumento. Usar encabezados para organizar el texto ya que ayudan a estructurar mejor los textos, otorgan tamaños de letra proporcionales a la importancia de cada parte, mejoran la lectura en dispositivos adaptados y la presencia en los buscadores.

Utilización adecuada del hipertexto el cual ampliará la información mediante cuadro de texto con información complementaria o a otros sitios que abordan el tema en cuestión. Los enlaces hacia otros sitios es recomendable ubicarlos al final de la página para no correr el riesgo de perder al usuario. 

Decálogo

  1. Para construir cibertextos de forma eficiente hay que pensar en cómo los usuarios se comportan en línea, según Jakob Nielsen, por economía de tiempo el usuario se limita a hojear la página por encima, es decir, el usuario realiza un rápido barrido visual de cada página buscando elementos que llamen su atención por lo que se debe escribir para el barrido visual.
  2. La pirámide invertida es el sistema más directo de escritura, se debe comenzar el texto con lo más relevante e ir presentando los demás párrafos de acuerdo a su importancia para entender el tema.
  3. Un titular debe ser lo más breve posible, ser asequible para todo tipo de lectores, ser correcto gramatical y sintácticamente.
  4. Los textos para Internet deben ser cortos, no más de 25 líneas, para ampliar se debe utilizar el hipertexto.
  5. Es adecuado utilizar negritas y cursivas para destacar ciertas palabras en los párrafos como el nombre de la institución o el nombre de los eventos o libros, sin embargo, se debe tener la precaución de utilizar este recurso con moderación para evitar que el exceso de este tipo de «marcas» lo hagan inútil.
  6. Se ha de escribir con un lenguaje actual, cercano a las personas a las que va dirigido, que exprese con claridad las ideas.
  7. La escritura on line debe combinar texto, imágenes, sonido y vídeo.
  8. La lectura que se realiza del cibertexto no es lineal, sino que permite al usuario crear su propia ruta, e incluso comentar un material con el autor u otras personas mediante foros, salas de chat o el correo electrónico.
  9. El hipertexto: se tienen que distinguir del texto, insertar un enlace para cada nodo de información, no repetir un enlace 2 veces en la misma página.
  10. El grado de interactividad de un discurso es proporcional a su capacidad para fragmentarse en unidades de lectura menores dotadas de significado y sentido. Cuando escribimos en la red debemos ser conscientes de que siempre lo hacemos para alguien. Y, por tanto, en muchos casos convendrá incluir en nuestros textos distintos elementos que favorezcan la respuesta activa por parte de los destinatarios.

Conclusiones

Una de las potencialidades de los medios digitales es la posibilidad de enriquecer el cibertexto aprovechando los recursos comunicativos: hipermedia (texto, audio y vídeo) e interactividad (foros, encuestas, chat, aclaratorias y mensajes). En el ciberespacio el usuario construye el cibertexto según sus propios conceptos y necesidades, es necesario crearle pautas para que el mismo redacte de forma más certera, para que sea de fácil acceso y teniendo en cuenta las características del cibertexto (hipertextualidad, multimedialidad e interactividad).

Referencias

  • Centelles, A. (2018). Cómo escribir para Internet. Recuperado el 7 de enero de 2018, de http://www.somosjovenes.cu/
  • Domínguez, D. I. (2007). Comunicación y Texto. La Habana.
  • García, D. C. (s.f.). La enseñanza de la redacción: algunos apuntes necesarios.
  • Noci, J. D. (2000). La escritura digital. San Sebastián: Talaia.
  • Noci, J. D. (2004). Hipertexto y redacción periodística. ¿Un nuevo concepto de investigación? España.
  • Romero, R. (2001). Ideas de Jakob Nielsen sobre cómo escribir para la Web. Recuperado el 7 de enero de 2018, de http://acceso.uv.es/accesibilidad/artics/01-escribir-web.htm
  • Vivaldi, G. M. (2000). Curso de Redacción, Teoría y práctica de la Composición y del Estilo. Paraninfo Thomson Learning.

Enlaces relacionados

Recomendaciones generales acerca de los procesadores de textos en el Número 57 de Tino

Redacción para la web, una manera eficiente de informar  en el Número 36 de Tino

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