Autor: Yusaris Ramírez Caballero / yusaris.ramirez@cmg.jovenclub.cu
Old age: time is money
En el corazón de nuestra serranía, la transformación digital tiene un rostro profundamente humano. Para el colectivo de Joven Club en Buey Arriba, y especialmente para el especialista Yordanis Carrillo Brage, la tecnología no se trata solo de circuitos y pantallas, sino de inclusión, paciencia y, sobre todo, respeto por quienes más experiencia tienen: nuestros adultos mayores.
La atención a las personas de la tercera edad se ha convertido en una prioridad estratégica para la institución. Sin embargo, lo que hace especial este servicio en nuestro municipio es la filosofía de trabajo que Yordanis defiende cada día: «Al cliente hay que darle atención, para ellos trabajamos». Para este joven técnico, no existen barreras geográficas ni horarios rígidos cuando se trata de ayudar a un abuelo a comprender el mundo digital.

El tiempo es oro
Ya sea dentro de las instalaciones, en un portal bajo el sol de la tarde, o en medio de una visita comunitaria en las zonas más intrincadas del Plan Turquino, Yordanis se detiene. Su frase característica, «el tiempo es oro», no se refiere a la prisa, sino al valor incalculable de cada minuto dedicado a enseñar. Él sabe que para una persona mayor, aprender a realizar un pago por Transfermóvil o hacer una video-llamada para ver a un nieto que está lejos, representa independencia y alegría.
«No importa el lugar ni el momento», afirma Yordanis mientras asesora a un usuario de avanzada edad. «Ellos merecen lo mejor de nosotros. Si un cliente necesita entender cómo funciona su teléfono, mi deber es estar ahí hasta que lo logre. Su satisfacción es nuestro mejor resultado».
Este compromiso constante reafirma el papel del Joven Club como la «computadora de la familia cubana». En Buey arriba, la capacitación a la tercera edad es más que un curso; es un acto de amor y civismo que demuestra que en la era digital, la sensibilidad humana sigue siendo la herramienta más importante.
